Diana Bellessi | cronología | bibliografía

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CRONOLOGÍA

1946 Nace en Zavalla, provincia de Santa Fe.

1969 Hasta 1975 recorrerá el continente americano a pie.
“Caminando es un decir… era mochilera. Un poco caminaba, otro poco me subía a los camiones… Salí de Argentina con mi amigo Gabriel. Hicimos Chile, Perú y él se volvió y seguí sola. […] Cuando me fui tenía mi último sueldo de maestrita rural, dinero que se fue rápido, por más mochilera que fuera. Después hice variedad de trabajos. En una época trabajaba en una imprenta en Guayaquil donde hacía de todo: pasaba el trapo de piso y compaginaba los libritos, qué sé yo, y una amiga ecuatoriana me presentó a dos mochileros, una era argentina y el otro brasileño, de los que me hice muy amiga. Ese día quise pagarles el desayuno, porque yo tenía trabajo. Entonces me dijeron: ‘no, no, nosotros tiramos la manga y ganamos mucho más que vos en un mes’. Y me enseñaron a tirar la manga. Tirar la manga era ir a las oficinas y pedir. Pintones te tiraban unos pesos… Acompañada me animaba, pero la mayor parte del tiempo laburé en algo. […] No había meta alguna. Salí para ir y no saber cuándo volver. Quería andar el mundo. Hicimos un poco de todo en aquel tiempo donde aún había esperanzas, había aventura política. No solamente hacíamos turismo de mochileros, sino que te arraigabas, hacías hogar rápidamente. Y producías en el espacio político y en el literario. También fue la posibilidad de conocer literaturas que no atraviesan las fronteras. Fue bueno y fue grande… porque sobreviví. […] En EE.UU. había vivido en el sur del Bronx con una familia ecuatoriana. Me dijeron de inmediato ‘acá la comida se paga’, y me dieron una lista de fábricas donde podía conseguir trabajo como ilegal. Conseguí trabajo en una metalúrgica y de inmediato me pusieron en la peor máquina, la llamaban “rompepatas”, porque tenías que soldar unas piezas con un golpe fuerte de las piernas y te las hacía bolsa, mientras laburabas con los brazos al mismo tiempo. O sea que eras una autómata. Pero ahí conocí gente extraordinaria, aprendí un inglés negro, apocopado. Me enseñaba inglés a mí misma por las noches para poder leer en un inglés más letrado, y yendo a las marchas o de un modo u otro, conocí a gente de la resistencia norteamericana. Era la época de Watergate, época caliente. Viví en EE.UU. entre dos mundos: uno latino, ilegal, obrero, y otro de la inteligencia resistente”, relató Diana Bellessi en una entrevista realizada por Franco Vaccarini y Mariana Docampo para la revista La Guacha, Buenos Aires, enero de 2002.

1972 Aparece, en Ecuador, su libro de poemas Destino y propagaciones, publicado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana.

1975 Regresa a Buenos Aires. Vive en Fuerte Apache y, luego, en una pensión en Constitución. Se gana la vida redactando notas y una serie de fascículos sobre rock & roll.

1981 La editorial Sirirí, de Buenos Aires, publica su libro de poemas Crucero ecuatorial.

1982 Se publica, en Buenos Aires, su libro de poemas Tributo del mudo (editorial Sirirí).
“Desde el título, este libro es testimonio de que entre las posibilidades de la letra se encuentra aquélla de decir lo indecible. El mudo, replegado en su incapacidad de habla, y por ella también preservado de la violencia de un mundo que no alcanza a ser toda la realidad, se escuda en la palabra escrita, buscando alivio en la antigüedad de las metáforas, en la presencia cíclica y constante y mutable del medio natural. Esta actitud, nunca ajena por completo de cualquier obra poética, ha servido de sostén para que se dijera en más de una forma que el poeta es de algún modo mentiroso —que miente en todo caso— para cambiar el mundo. Le quedan, entonces, pocas alternativas: afirmar la mentira, reconociéndola en el mismo texto y dándole dignidad de genuina cosa de belleza, confiando en que la persistencia en el ejercicio vaya transmutándolo junto con la realidad o aludir en lo vivo a todo aquello que puebla el mundo lado a lado con el hombre y que carece de conciencia moral: la Naturaleza con sus propias leyes y frecuencias. Este último es el camino elegido por Diana Bellessi para hacer que el mudo hable, siguiendo, de este modo, el trazo de todos esos poetas —en especial los chinos— que han procurado que el paisaje sea, más que un fondo un espejo de imágenes— no lineales, sino concéntricas, para desbordar así las precarias y casi siempre impuestas fronteras del yo. Ser la hoja que cae, el estremecimiento de la rama, el viento que reflota las palabras, es voluntad de unificación y de ser al mismo tiempo más que uno. En el caso de Bellessi esa voluntad la lleva a participar, por una parte de un discurso no urbano que la identifica con toda una poética adscripta al litoral de nuestro país —la mención de Juan L. Ortíz parece inevitable— y que su lugar de origen, la provincia de Santa Fe, no desmiente; y por otra el uso de lo mítico como elemento que, al reconocerse y aceptarse, ofrece base para lo universal. […] Pero es el propio reconocimiento de los límites el que da utilidad a la palabra e insta a la poeta al igual que al lector a aceptarse, desafiando la imposibilidad y el desaliento. Basta comprender que la vida es el solo tributo que se paga por la vida, y su homenaje”, escribió Mirta Rosemberg para el Suplemento de Cultura, Rosario, en agosto de 1982.

1985 La editorial Último Reino, de Buenos Aires, publica Danzante de doble máscara.
“Desprejuiciado en tanto rompe con los registros poéticos tradicionales y ‘de moda’, para intentar uno propio que, en lugar de proponerse como lugar cerrado, se abre a diferentes formas y discurso. […] Las ilustraciones de Graciela Fernández León que acompañan al texto son particularmente adecuadas, refuerzan esa significación doble, de la totalidad y del fragmento, propios del mito, que sostienen los versos. […] ‘Danzante de doble máscara’ es un excelente libro que opta por negar la poesía como discurso absoluto, como depositario de un tiempo absoluto (‘El tiempo ha cesado/de ser circular y eterno’), para concebirla como a un espacio abierto a otros discursos, a otras a formas, a la historia simplemente de eso se trata, como necesidad y materia”, escribió Jorge Warley, en El porteño, en octubre de 1985.

1988 La editorial Torres Agüero, de Buenos Aires, publica Paloma de contrabando, libro que recoge la experiencia de coordinación de talleres de escritura en las cárceles de Buenos Aires.
“Eso fue después de la institucionalización, con Alfonsín, cuando Javier Torre estaba en el Centro Cultural San Martín y convocó a la anarco izquierda para hacer cosas gratis, y muchos fuimos. Yo presenté un proyecto para dar talleres de escritura en las cárceles y a partir de allí se armó algo más grande que incluía otras disciplinas también. Fui a las cárceles de Ezeiza, a la de Devoto, las dos de Caseros y algunas de Minoridad. La concurrencia era inestable, a veces había treinta personas, y a veces diez. Juntos hicimos un librito que se llama Paloma de contrabando, editado por Torres Agüero. Los varones en prisión que vienen a un taller de escritura son varones heridos, y la relación que se establece es honda si abrís el corazón y si ellos te creen. Hay lugar para lo último, hay lugar para hablar de cualquier cosa desde un sitio íntimo,” comentó Diana Bellessi a la revista La Guacha (enero de 2002).
Aparece, también, su libro de poemas Eroica (Tierra Firme/Último Reino).
“Desde Crucero ecuatorial, aquél diario de viaje beat publicado en 1981, lo épico y lo erótico son dos constantes en la poesía de Diana Bellessi. Ese libro anunciaba un discurso que pondría sus ejes en la vitalidad, la libertad, la indocilidad y sobre todo, la apertura hacia los otros, entendida como superación de las diferencias y horizonte de comunión; como un amor al prójimo que no es caridad cristiana, sino sed de reconocimiento, búsqueda de contacto y, en síntesis, erotismo. […] La poesía de Diana Bellessi, y en especial la de Eroica, se caracteriza por la ausencia de referentes. Está claro que no habla de lo que parece hablar: figuras, metáforas y alusiones, llenan un discurso sin ‘asunto’. No hay, en rigor, tema, sino “una voz en acto” que se mueve en torno a los objetos, los seres, los hechos, para rozarlos y, como quien toma impulso, volver a lo que es la verdadera materia de los poemas: el movimiento de la voz. (…) No se trata, por eso, de una poesía seductora, agradable o “reveladora”: el objeto del poema es su propia existencia, un perpetuo presente, un diálogo hecho de impulsos y límites. Pero en esa deriva se involucra también —o de algún modo se lo simboliza— al mundo.” (Daniel Freidemberg, El Ciudadano Nº 7, Rosario, 6 de diciembre de 1988).

1991 La editorial Nusud, de Buenos Aires, publica su libro Buena travesía, buena ventura pequeña Uli.

1992 Se publica, en Rosario, su libro de poemas El jardín (Bajo la Luna Nueva).
En colaboración con Noemí Diez, realiza la selección y los estudios publicados en Las malas lenguas, una antología del cancionero tradicional picaresco (Ediciones del Sol).

1993 Recibe la beca Guggenheim.

1994 La editorial Libros de Tierra Firme de Buenos Aires, reúne y reedita sus libros Crucero ecuatorial/Tributo del mudo.

1996 Libros de Tierra Firme, de Buenos Aires, publica el libro de poemas escogidos Colibrí, ¡lanza relámpagos!
Aparecen, también, el libro de reflexiones Lo propio y lo ajeno (Feminaria, Buenos Aires) y The Twins, The Dream, libro escrito en coautoría con Ursula K. Le Guin (Arte Público Press, University of Houston, Texas.)
La Fundación Antorchas le otorga la beca Trayectoria en las Artes.

1998 Libros de Tierra Firme publica, en Buenos Aires, su libro de poemas Sur.
Sur, de Diana Bellessi, es un libro sobre el tiempo y la duración, sobre el curso de las estaciones, sobre la herida de la caducidad en las cosas y, a la vez, sobre su amorosa redención en la memoria, en la palabra, en el mito, en la misteriosa multiplicidad de la naturaleza contemplada hasta en los mínimos tesoros que ofrece la materia. Aunque a veces vacile sobre su propio fin, el poema es la forma elegida por una conciencia alerta que celebra una hermandad con el mundo. Esa conciencia obra como si el mundo contemplado hubiera sido alguna vez proferido -un mundo creado por el Verbo al cual la palabra del poema enlaza y repite como un eco. El poema se transforma en el signo que retorna a ese origen, buscándolo en las huellas de lo real. Y al fin, con una mirada casi virgen, eleva en la perfección de su espacio imaginario -el espacio representado del poema- una utopía redentora: en el mundo luminoso que descubre regresa la sombra fulgente del Edén. Sur es la inocencia, el origen, la plenitud. Espacio enorme y, sin embargo, íntimo, toda vez que preserva el ensueño lírico en lo real”, leyó Jorge Monteleone, en la presentación del libro, el 21 de julio de 1998.
Gemelas del sueño (The Twins, The Dream) es reeditado en Buenos Aires, por el Grupo Editorial Norma.
“En esa síntesis visual que es la tapa en algunos libros, dos tulipanes se rozan destacando la ubicación del encuentro. No arriba y abajo sino desde arriba y desde abajo. Esta posición ofrece la duplicidad. Este ser gemelas une a las autoras en un sueño: la comprensión. Gemelas del sueño es un libro de poemas de la argentina Diana Bellessi y de la estadounidense Ursula K. Le Guin, en edición bilingüe, en el que cada una traduce a la otra. Porque sobre todo este libro está cifrado por la traducción que se traduce. Por el acto insólito del descubrimiento de la equivalencia, del entendimiento, donde el pasaje por el cuerpo de la lengua es la lengua misma. Un libro de traducción, mutua: dos lenguas que se tocan con la sensualidad del cuerpo, como si fuera el cuerpo mismo lo que se toca. […] Gemelas del sueño presupone un pacto de confianza. Si la comunicación, aun el mínimo contacto verbal cotidiano, es una utopía, si el suponer la comunicación es el malentendido original, en Gemelas del sueño las autoras parecen haber elegido la confluencia de las mayores complicaciones posibles como quien realiza una apuesta. Si la poesía es la comprensión más cabal de las limitaciones de la lengua y la comunicación, es transgrediendo los parámetros de la linealidad, los significados y significantes, o abusando de ellos, que el poema confía en trascender el malentendido, volverse pura resonancia”, escribió Gabriela Liffschitz para el diario Clarín, en diciembre de 1998.

2001 En Barcelona, se publica su libro de poemas escogidos Leyenda (Nuevas Ediciones de Bolsillo).

2002 El Fondo Nacional de las Artes publica, en Buenos Aires, Antología poética.
Aparecen, también, los libros de poemas Mate cocido, publicado por el Grupo Editor Latinoamericano; y La rebelión del instante (edición a secas).
“Diana Bellessi es conocida en el mundo literario por su voz de lectora. Una voz que busca la neutralidad del locutor de radio de los inicios de la radio o, quién sabe, el tono amanerado y extático de la maestra rural. Lo cierto es que su voz está tan ligada a los poemas como la escritura misma. Quizá sea por eso que su último libro está poblado de pájaros. […] La mirada de Bellessi es una mirada penetrante que trata de buscar cuáles son las fórmulas de nuestra cultura para desenmascararlas y exhibir sus mecanismos. Toda cultura, claro, se puede reducir a una serie de fórmulas productivas que la constituyen y que nos imponen un límite de acción. Mate cocido, alejado del vicio confesional de la ‘poesía femenina’, tiene el poder de nombrar el límite. […] Si hay un modo de definir la obra de Diana Bellessi es la de una lengua que busca su oportunidad, o su momento de descubrimiento, para expresarse. Por eso sus poemas parecen hablar siempre del conflicto del presente. En fin, como en la literatura gauchesca: imposible de desatar la eternidad de la lengua, si no es iluminada por lo más inmediato, por lo más urgente, es decir, la oportunidad pensada siempre como arma política”, escribió Ariel Schettini para Página12, en noviembre de 2002.

2003 Adriana Hidalgo Editora publica, en Buenos Aires, el libro de poemas La edad dorada.
“Es necesario decir, ante todo, que Bellessi vuelve a prestar su voz a lo que ha sido acallado no sólo por el fluir del tiempo sino también por los más diversos caminos de la injusticia. Lo que no está, en los poemas de este libro, se ha ausentado o bien porque ha cedido a la carcoma sorda de los días o bien porque fue objeto de alguna forma de marginación: víctimas de la desgracia del devenir o de la acción aviesa de un poder inicuo pueden ser un afecto perdido, la brisa nocturna sobre el río, el hombre de Neandertal, una mujer discriminada o los chicos de la calle. Si, para algunos poetas, ese acto de nombrar esconde la melancólica o airada constatación de lo irreparable, para Bellessi, esa invocación no es un mero recuento de bajas; esta poesía nombra aquello que no está señalando su ausencia como un despojo, como un bien que ha sido sustraído a la armonía del mundo y que la voz poética debe ser capaz de redimir. La poesía de Bellessi intenta siempre tender un puente a través del cual lo que ha sido desgraciado pueda reencontrarse con la gracia que le es debida”, escribió Guillermo Saavedra, en La Nación, en agosto de 2003.

2004 Recibe el Premio Konex Diploma al Mérito en la categoría Poesía (1999-2003).

2005 Adriana Hidalgo Editora, de En Buenos Aires, publica su libro de poesía La rebelión del instante.

2006 Bajo la luna publica Variaciones de la luz.

 2007 Recibe el premio trayectoria en poesía del Fondo Nacional de las Artes.

 2009 Adriana Hidalgo Editora publica Tener lo que se tienePoesía reunida.

2010 Recibe el Premio Fundación El Libro al Mejor Libro del Año (2009), en la Feria del Libro de Buenos Aires.

Es declarada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

Gana el XXXII Premio Internacional de Poesía “Ciudad de Melilla” por su libro Variaciones de la luz.

2011 Recibe el Premio Nacional de Poesía.

Taurus-Alfaguara publica La pequeña voz del mundo.

“Muchos de los ensayos de la primera parte de La pequeña voz del mundo, escritos alrededor de 2001, reflejan un estado de creciente preocupación por lo social y lo político, y se entrelazan con una honda reflexión sobre la poesía, irremisiblemente ligada a lo popular. Para Bellessi, la poesía no le da letra a nada, es ella la que se alimenta de los decires de la gente, de esa decantación que comienza en la experiencia vivencial y termina en el lenguaje: “De Mosconi o de Cutral Có, de Guernica o La Matanza, los cartoneros, los que tuvieron vergüenza, pero ya no la tienen, las que dicen: ‘Los míos no morirán’, no hasta que yo pueda, las que dicen: ‘Nuestros chicos se merecen y nosotras también’, los que tienen memoria y tienen presente, escucho una voz tan furiosa, tan tierna y honda, que pocas veces en la ciudad letrada el verso alcanza; quizá fue la de Vallejo y la de Mistral en sus mejores momentos, la de Martí y la de Yupanqui, y la de las chicas y los chicos que empecé a escuchar en los últimos años en la poesía y en la letrística, en las canciones cuarteteras, en la cumbia, en el indomable rocanrol”. Por eso para Bellessi la poesía no es vanguardia sino retaguardia, está detrás de esa voz viva y furiosa que es puro acontecer: la voz del vulgo.” Escribió Paula Jiménez en Pagina 12, suplemento Las 12, el 6 de enero, 2012.

La Editorial Municipal de Rosario publica Zavalla, con z.

“Sencillamente me he puesto a recordar algo que debe haber existido, supongo, porque se fijó así en mi corazón. Prefiero las palabras simples y recordar me parece la mejor. Seguro es que debe haber un proceso ficcional enorme en la memoria. De todas maneras es la memoria personal de cada uno de nosotros… Es lo que podemos ver, lo que queremos ver, lo que sentimos de lo vivido, ¿no? Ese librito yo lo adoro, está escrito en prosa, pequeño, que sacó la Municipalidad de Rosario y ha circulado mucho allí, pero muy poco fuera. Algunas personas acá en Buenos Aires, lo han conseguido… Lo hice respondiendo a un pedido de la editora, que escribiera sobre la infancia en mi pueblo, y se ve que abrió una ventana tan enorme que incluso me compré, después, una casita en Zavalla. Y ahora voy y paso largas temporadas ahí. Vive mi hermana allí, una tía, mi cuñado y sobrinitos, la familia que tengo. Son misteriosos los pequeños caminos que se generan. Yo creo que siempre quise escribir sobre mi pueblo y esto me dio la oportunidad, y ahora -en un libro que he comenzado hace unos meses- me la paso hablando de él, allá, cuando voy”, le cuenta Diana a Eduardo Rouillet para rionegro.com.ar.

2012 Se estrena el documental El jardín secreto, proyecto de los directores Cristian Constantini, Diego Panich y Claudia Prado, quienes le propusieron filmarla en su vida cotidiana, sus traslados desde Santa Fe a Buenos Aires y su estadía en las islas del Delta. “Fue maravilloso −dijo− casi no me di cuenta que me estaban filmando para una película”.

2014 Recibe el Premio Konex a las Letras Diploma al Mérito – Poesía: Quinquenio 2009-2013.

2015 Adriana Hidalgo Editora publica Pasos de baile.

“−El libro abre con el poema que da título a esta obra y dice: ‘Hoy la muerte se hizo presente/ de un modo nuevo, no en las cosas/sino en mí, cuerpo y mente ya lo saben/ aunque yo, no lo sé” ¿Por qué aparece tan rotundamente la muerte?’

−Creo que aparece en este libro en particular, me parece que es el paso de los años y que por eso le pongo Pasos de baile, porque estoy bailando con todo y también con la señora muerte, que se va aproximando a la maravillosa vida. Que esté presente la muerte es como que esté presente la vida todo el tiempo, la una y la otra bailando juntas.

−¿Por qué creés que irrumpe en este momento?

−Creo que es una cuestión de edad, porque antes yo podía hablar de ella, pero una cosa es hablar y otra es tenerla aleando cerca, cuando vas llegando a los 70 te alea en el hombro. Y trato de olvidarme de la muerte, no me llevo bien con ella, como todos los seres humanos, creo. No quiero que venga la muerte, adoro la vida, adoro todo lo que se mueve, adoro todo lo viviente de una manera descomunal, tengo como un aplauso enorme por todo esto. Por eso tengo que pensar en la muerte como parte de la vida, es la manera de reconciliarme con ella.” (Telam Cultura, 27 de marzo de 2015).

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Destino y propagaciones. Poesía. Ecuador, Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1972.
  • Crucero ecuatorial. Poesía. Buenos Aires, Siribí, 1981.
  • Tributo del mudo. Poesía. Buenos Aires, Siribí, 1982.
  • Danzante de doble máscara. Poesía. Buenos Aires, Último Reino, 1985.
  • Paloma de contrabando. Textos. Buenos Aires, Torres Agüero Editor, 1988.
  • Eroica. Poesía. Buenos Aires, Libros de Tierra Firme/Último Reino, 1988.
  • Buena travesía, buena ventura pequeña Uli. Poesía. Buenos Aires,Nusud, 1991.
  • El jardín. Poesía. Rosario, Bajo la Luna Nueva, 1992.
  • Las malas lenguas. Antología del cancionero tradicional picaresco. Ensayo. Diana Bellessi y Noemí Diez, Buenos Aires, Ediciones del Sol, 1992.
  • Colibrí ¡lanza relámpagos! Poesía. Buenos Aires,Libros de Tierra Firme, 1996.
  • Lo propio y lo ajeno. Ensayo. Buenos Aires, Feminaria, 1996.
  • The Twins, The Dream. Poesía. Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin, Texas, Arte Público Press, University of Houston, 1996; reeditado como “Gemelas del sueño”, Buenos Aires, Grupo Editorial Norma, 1998.
  • Sur. Poesía. Buenos Aires, Libros de Tierra Firme, 1998.
  • Leyenda. Poesía. Barcelona, Nuevas Ediciones de Bolsillo, 2001.
  • Antología poética. Poesía. Buenos Aires, Fondo Nacional de las Artes, 2002.
  • Mate cocido. Poesía. Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 2002.