Carlos Gamerro | cronología | bibliografía

Carlos Gamerro

 

CRONOLOGÍA

1962 Nace el 16 de mayo en Buenos Aires.

1979 Se recibe de bachiller en la Escuela San Andrés, de Buenos Aires, donde cursó sus estudios primarios y secundarios.
Más tarde, cursará la carrera de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras UBA, donde recibirá el título de Licenciado en Letras.

1985Hasta 1988, trabaja como ayudante en la materia Elementos de semiología y análisis del discurso, del CBC de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Es miembro de la comisión de reforma del plan de estudios de la carrera de Letras por el Claustro Estudiantil y co-redactor del proyecto final, actualmente vigente.

1988 Hasta 1990, se desempeña como ayudante en la materia Semiología (CBC – UBA) y, hasta 1992, en Lingüística Interdisciplinaria, en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA). Es también profesor en la Sección Secundario Inglés del Columbia School.

1990 Hasta 1996, trabaja como ayudante en la materia Literatura del siglo XX (Facultad de Filosofía y Letras UBA).

1992 Comienza a escribir su primera novela, Las Islas.

1993 Se publica Antes que en el cine. Entre la letra y la imagen: el lugar del guión, con introducción, selección y notas de Carlos Gamerro y Pablo Salomón (La Marca).

1997 El cuento Fulgores nocturno recibe una mención en el Concurso Nacional para Jóvenes Narradores Haroldo Conti.

1998 La editorial Simurg publica su novela Las islas, ganadora de la primera mención del Concurso Nacional de Novela de Autor Inédito organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación y Editorial Sudamericana.
“Borges imaginó, en El Aleph’ una esfera que dejara ver todo, un punto en el que se reflejaran todos los puntos del universo. Carlos Gamerro también encontró un aleph, al sur del territorio nacional, en dos islas llamadas Malvina y Soledad. En su novela, las islas no se reducen a un simple punto geográfico, así como la guerra que allí transcurrió tampoco se reduce a un simple punto en la línea de acontecimientos históricos. Las Malvinas son, en Las Islas, un espacio mítico, un momento que condensa la historia nacional… En Las Islas, el conflicto se escribe, se juega en un videogame, se sueña como pesadilla o como anhelo de reconquista porque Gamerro descubre que Malvinas habla del pasado y del futuro. Toda la historia del país profetiza Malvinas (Lugones y la salmodia nacionalista, el peronismo, el Proceso), lo que vendrá es consecuencia de Malvinas: la trama de intrigas de una democracia dudosa, el sistema de terror del capitalismo salvaje. Por eso, Las Islas es mucho más que el relato de una guerra. Es una novela sobre el estado de la violencia o sobre la violencia de Estado y sus efectos sobre los cuerpos.”, escribió Paola Cortés Rocca, revista trespuntos, Buenos Aires, 18 de marzo de 1999.
Traduce Un mundo propio: diario de sueños, de Graham Greene.
Asume como Jefe de Trabajos Prácticos de la materia Literatura del siglo XX.

1999 Se publica su traducción de La mano del tejedor, de W. H. Auden.

2000 Aparecen el cuento El cuarto levantamiento (Tusquets) y la novela El sueño del señor juez (Sudamericana).
“‘Levantar un rancho no es echar raíces, joven amigo. Estamos unidos al lugar apenas tenuemente, como los panaderos al tallo de un cardo, y el primer viento que pase nos desparrama volando por toda la llanura.’ Con precisión y poesía, uno de los personajes de la segunda novela de Carlos Gamerro describe la condición precaria de la vida de los hombres de la pampa en el siglo diecinueve. No es extraño, entonces, que el hombre que supo pisar más fuerte en un confín de esas tierras pretenda fundar un pueblo que lleve su nombre. Urbano Pedernera, un ex comandante déspota devenido juez de paz, famoso por su crueldad hacia los indios en el plan de recuperación de tierras encomendado por el gobierno, anhela que la posteridad lo recuerde en el bronce. Pero un día, el recientemente nombrado primer juez de paz de Malihuel se despierta atribulado por sueños que cree tan verdaderos como la realidad… Menos que el desarrollo de una buena historia, el libro del autor de Las Islas se propone la construcción de una sucesión de escenas que tienen una gran intensidad dramática. Para ello se vale de un espacio –el de la pampa, el desierto– donde todas las inversiones son posibles: la realidad vale menos que los sueños; el juez es el paladín de la arbitrariedad, Rosendo Villalba es una versión modificada de Martín Fierro, y una cautiva de gran cultura actúa como jefa de la indiada, la zanja de Alsina es la imagen invertida de la Muralla China, los fantoches de ayer son los próceres de hoy. Es que de todas las operaciones de distorsión que actúan sobre los sueños, la de inversión aparece como predominante. Al igual que lo que ocurre con el carnaval, el teatro del absurdo y cierta rama de la ficción, aquí la representación no admite ser concebida de otro modo más que como lo otro de la realidad, no su opuesto, sino su complemento necesario.” (Jorgelina Nuñez, diario Clarín, Buenos Aires, 8 de octubre de 2000).

Traduce Poesía y represión, de Harold Bloom.

Dice Gamerro sobre sus influencias en la literatura: “Cuando me propongo escribir una novela me digo: “¿Quiénes van a ser mis guías?” Para Las islas fueron Burroughs y Pynchon. Los elijo como mis maestros y cuando estoy trabado y no sé qué hacer, agarro un libro de ellos y los empiezo a leer, y trato de descubrir cómo lo resolvería el maestro. La influencia de alguna manera parece que hay que merecerla, pero esto es diferente, no implica que uno se está poniendo a la altura de nadie. Esto lo digo porque en Los bustos de Eva, me puse al Quijote como modelo de humor, de provocar risa directa, de simplicidad en la lectura, y ahí, cada vez que me estaba complicando y pensaba “esto lo tengo que resolver a la manera de Thomas Mann en La montaña mágica”, decía no, y agarraba el Quijote.” (en el blog Los asesinos tímidos

2001 Es profesor adjunto a cargo del Seminario El Ulises de Joyce (Carrera de Letras, Facultad de Filosofía y Letras, UBA).
Traduce Enrique VIII, de William Shakespeare.

2002 La editorial Norma publica El secreto y las voces.

“Se puede pensar que lo que hace a un buen libro –y sin dudas, la última novela de Carlos Gamerro pertenece a esa rara especie– es su capacidad de plantearse problemas y de arribar a soluciones tan felices como provisorias. Pero para que esos problemas excedan el marco de la exhibición técnica su planteo debe estar íntimamente vinculado con aquello que se quiere narrar. El autor tiene bien en claro qué significa construir la verdad en la Argentina. No se trata de concatenar pistas – aunque El secreto y las voces tiene la estructura de un policial -, sino de reconstruir los hechos a partir de distintas versiones, eludiendo la tentación de que la propia multiplicidad de esas versiones conviertan a la verdad en algo relativo. De esa forma se reconstruyó en este país la política del terrorismo de Estado o lo ocurrido en Malvinas. No hubo indicios, pruebas o una confesión determinante, sin embargo la verdad salió a la luz… ¿Cómo fue posible que todo el terror ocurriera en medio del silencio?… El secreto y las voces no aspira a dar la respuesta definitiva, lo hace del modo provisorio que sólo puede construir la buena literatura: un relato que es previo a las conclusiones tanto de los lectores como del autor y que permanece como una manera, de las más interesantes, de pensar de nuevo el pasado argentino desde el lado de esas múltiples voces que siguen esperando el momento de salirse del silencio.”, escribió Marcos Mayer, diario Clarín, Suplemento Cultura y Nación, Buenos Aires, 14 de diciembre de 2002.
Es profesor adjunto a cargo del Seminario “Los reyes de Shakespeare.” (Carrera de Letras, Facultad de Filosofía y Letras, UBA).

“Lo que traté de explorar en El secreto y las voces, es justamente el tema del silencio, de cómo se transmite el silencio, en un momento dice un personaje que el silencio también puede viajar de boca en boca, formas de la negación, por eso la idea simple de todos sabían pero nadie quería hablar. Formas de la negación hacia adentro. Hasta el miedo mismo era reprimido y transformado en otra cosa, y las transformaciones de las emociones en los regímenes de terror es un fenómeno muy, muy extraño, cómo el miedo puede volverse fervor y fanatismo, por ejemplo. Después, bueno, el tema de Malvinas. Yo soy de la generación de Malvinas, mi clase, la 62, fue la más convocada a Malvinas. Las islas es una especie de novela autobiográfica pero en negativo, no lo que me pasó, sino lo que tendría que haberme pasado, esos momentos que se bifurcan, a mí me tocó este, pero el otro de alguna manera lo vi, y de alguna manera siguió viviendo conmigo.” (Entrevista en el blog Los asesinos tímidos, agosto, 2008)

2003 Campo de ideas publica  Harold Bloom y el canon literario  

Se publican sus cuentos Los que vieron pasar al rey (Norma) y Las hamburguesas del mal (Revista Pisar el césped).

2004 Norma publica  La aventura de los bustos de Eva

Realiza las traducciones de La romántica, de Barbara Gowdy, y El quebrantador, de Edwidge Danticat (ambas con Paula Porroni).
Integra el jurado de preselección del Premio Clarín de Novela.

“En La aventura de los bustos de Eva trabajo la figura de Eva un poco como trabajé la de las Malvinas en Las islas: hay un punto en que se preñan de tantos significados que cualquier deseo, cualquier anhelo insatisfecho cabe en ellas. El protagonista de Las islas compara la silueta de las Malvinas con un Rorschach, y algo parecido sucede con el perfil de Eva con rodete o el poster en blanco y negro del Che. Pasa con ellos lo que le pasó con la cruz al cristianismo: a medida que el icono se simplifica y se fija, sus significados se multiplican y proliferan”.

–¿Qué tipo de relación entre literatura y mito histórico-político es la que te interesa? ¿La ficción sirve para desmitificar, para construir nuevos mitos, o ambas cosas?
–Supongo que yo tiendo a la desmitificación. Jamás podría escribir un texto con el registro de Esa mujer. Por otra parte, me fascinan los procesos de construcción y consolidación de los mitos, y creo que la novela es un inmejorable laboratorio para estudiarlos. Palabras como ironía, sátira, parodia, suelen usarse al hablar de mi obra, y me parece aceptable, a condición de que se entienda que son instrumentos. No me considero un destructor de mitos, ya que esto suele implicar una mitificación de signo contrario, sino más bien un anatomista: me gusta abrirlos al medio para ver de qué están hechos. (Radar Libros, entrevista de Florencia Abbate, 17 de octubre 2004)

2005 Norma publica los cuentos El libro de los afectos raros

“Son extraños estos cuentos con relación a las novelas previas del autor de Las Islas, El sueño del señor juez, El secreto y las voces y La aventura de los bustos de Eva, donde la política argentina ocupaba un lugar central, claro y explícito. En estos relatos –escritos entre 1987 y mediados de los años ’90– la política, cuando aparece, lo hace de forma asordinada, como un clima, o incluso un malestar. (…) En todos los cuentos queda claro que Gamerro tiene una facilidad enorme para plantar ese detalle perfecto que define un ámbito, o para cambiar el registro de las voces sin caer nunca en un estereotipo; pero lo más importante de estos cuentos es que están impregnados de nostalgia, espontaneidad y una rara belleza, mucho más conmovedoras que cualquier virtuosismo.” (Radar Libros, Mariana Enriquez, 5 de octubre 2005)

“Desde la aparición, casi mítica, de su primera novela, Las Islas, Carlos Gamerro se ha convertido en uno de los narradores ineludibles de su generación. En esa novela coexistían el capitalismo salvaje menemista, la tecnologización pseudo primer mundo de la Argentina de los noventa y un perimido comando de militares y ex combatientes dispuestos a recuperar las Islas Malvinas, todo argamasado bajo un ritmo magistral y un excelente manejo de la intriga. La mayoría de los textos que ahora publica Gamerro en El libro de los afectos raros fueron escritos antes de esa novela. Avatares del mercado editorial y su reticencia a la publicación de cuentos y relatos hacen que aparezcan con más de una década de retraso. Por esto, el libro podría verse como una preparación del terreno para lo que después sería la saga de Felipe Félix y Malihuel (en Las Islas y también en las novelas El sueño del señor juez y El secreto y las voces) , ya que aparecen aquí, delineados, los principales rasgos de la literatura de Gamerro: el cruce feroz entre vida íntima y política nacional; el trabajo sobre el lenguaje , la oralidad y la cultura popular; la sexualidad como lugar de lucha y venganza y, sobre todo, el interés por sorprender al lector, por entretenerlo. La literatura de Gamerro se asienta sobre tres pilares fundamentales: tramas magistralmente urdidas, personajes que sin resignar profundidad rozan todo el tiempo lo pop y una mirada entre crítica y humorística sobre la realidad nacional. Porque Gamerro escribe asido a su contemporaneidad, haciendo literatura sobre ella y tomando postura desde lo literario. Así, estos cuentos vienen teñidos por el aire de la primavera alfonsinista, como el relato Marina en sol y azul cobalto, donde un padre obsesionado por la libertad como única posible vivencia del amor arrastra a su hija a límites y permisos extremos. O por el Buenos Aires de finales de los ochenta, en Norma y Ester, relato situado en una peluquería de Munro, ante la inminente quiebra de una fábrica de bombachas y bajo una atronadora música tropical.
El libro toma como eje temático las relaciones de pareja para, en cada uno de los cuentos, desmontar los mecanismos consensuados del amor entre un hombre y una mujer, y poner al descubierto sus lugares más extraños: desde la revancha y la desidia, hasta el sometimiento – en el largo diálogo entre dos fisicoculturistas que tratan de entender una venganza a punto de ejecutarse sobre ellos, en Ella era frágil – o la búsqueda de la mujer perfecta, encontrada y perdida en medio de las noches del jet-set de los noventa, en Fulgores nocturnos.
El cuarto levantamiento se destaca como uno de los mejores cuentos del volumen. Con sus freezers recién estrenados y las transmisiones televisivas de una abúlica sublevación carapintada, merece sumarse, con lamentable retraso, a los hitos de la ya canonizada literatura argentina de los ochenta.” (Federico Falco, diario Perfil, Buenos Aires, 9 de octubre de 2005).

Traduce Los mitos de la historia argentina, de Felipe Pigna, al inglés.

2006 Publica El nacimiento de la literatura argentina y otros ensayos (Norma)

“‘Críticas de autor’ denomina Carlos Gamerro a los ensayos recopilados en El nacimiento de la literatura argentina, acentuando de este modo la relevancia de la primera persona. Carlos Gamerro funda una fábula de identidad a través de la cual se reconoce como heredero de dos lenguas, la castellana y la inglesa, que definen una identidad cultural, un lugar de enunciación y una tradición literaria. […] Los ensayos muestran algunas instancias del diálogo entre las dos lenguas a través de indagaciones sobre la literatura argentina en su primera parte, titulada Esta orilla; sobre las literaturas inglesa y norteamericana, en su tercera parte (La otra orilla), y sobre la literatura irlandesa en la segunda, sección que es la intermediaria entre las otras dos (Buenos Aires-Dublín: el puente). Lejos del ‘provincianismo’ que muchas veces caracteriza a la crítica literaria local, Gamerro lee algunas zonas constitutivas de la literatura argentina en el cruce, en las similitudes o en sus diferencias con esas otras literaturas nacionales. […] Estas y otras revelaciones aguardan al lector de los ensayos compilados en El nacimiento de la literatura argentina: la suposición de que Borges arrastró durante toda su vida literaria la íntima frustración de no haber sido un poeta místico; la confección de un decálogo del relato policial argentino que parte de la premisa de que el crimen siempre es cometido por la policía; la predicción, por demás polémica, de que el éxito o el fracaso de las nuevas generaciones de escritores argentinos dependerá de su capacidad de escribir desde William Burroughs. Hipótesis inteligentes de un lector inteligente que, a su vez, son enunciadas con la precisión y el estilo de un talentoso escritor.”, escribió Sylvia Saítta, diario La Nación, Buenos Aires, 25 de junio de 2006.

Participa como escritor invitado en el Summer School del BCLT (British Centre of Literary Translation) en la UEA (Norwich, Reino Unido).

“En mis novelas exploro mucho la variedad; no uso siempre la misma estrategia para construir las voces y el lenguaje, ya que intento no trasladar la misma ‘norma’ de una novela a otra. En algunos casos, como en El secreto y las voces, trabajé con grabaciones y desgrabaciones. No transcribí estrictamente lo que escuchaba, pero basándome en ellas escribí los diálogos de ficción. La cuestión de la lengua literaria a veces pasa por el léxico, por una sintaxis, por cierta fidelidad a normas exteriores a la literatura (como el habla cotidiana), o a veces –como en La naranja mecánica– por la invención de un argot. Aunque parezca una obviedad, yo creo que lo primero que tiene que funcionar en literatura son las palabras. Las frases tienen que ser claras, contundentes, creíbles, cualquier signo de afectación lingüístico juega en contra; después, dentro de estas premisas, hay infinitas posibilidades. Y también, en relación con ello, creo que la literatura siempre tiene que tener una “oreja” en el presente y otra en el futuro; debe escuchar en la lengua actual la vitalidad de las palabras y poder usar aquellas que no pierdan fuerza con el tiempo. Una novela o película argentina donde los adolescentes se la pasaran diciendo ‘mató mil’, ‘brutal’, ‘frula’ o ‘gomas’ sería risible hoy.”(entrevista de Soledad Quereilhac, Diario La Nación, Cultura, 22 de abril, 2006).

2007 Escribe, en colaboración con Rubén Mira, el guión del film Tres de Corazones, de Sergio Renán. Adaptación de El taximetrista, de Juan José Saer.

Es nombrado Visiting Fellow por la Universidad de Cambridge (Reino Unido). Da numerosas clases y conferencias en Cambridge, Norwich, Manchester y Londres.

2008 Participa del International Writers Workshop de la Univesidad de Iowa.

En Buenos Aires, la editorial Norma publica Ulises. Claves de lectura.

2009 Se estrena la versión teatral de Norma y Ester, de Carlos Gamerro, con dirección de Ana Franchini.

 

2010 La editorial Eterna Cadencia publica Ficciones barrocas. Una lectura de Borges, Bioy Casares, Silvina Ocampo, Cortázar, Onetti y Felisberto Hernández

“Una de las discusiones centrales de Ficciones barrocas es la que entabla con la frecuente inclusión de la narrativa de Borges, Bioy Casares, Ocampo y Cortázar en el modo de lo ‘fantástico’, aun cuando muchos de sus relatos no presenten acontecimientos sobrenaturales ni imposibles. Antes que una discusión teórica sobre lo fantástico, Gamerro busca, por un lado, evidenciar que llamar ‘fantásticos’ a todos sus relatos es una empresa desde el inicio fallida; y por otro, intenta encontrar la matriz interpretativa que permita, en cambio, detectar qué es aquello que, a todas luces, emparienta la literatura de estos autores entre sí y con las de Onetti y Felisberto, en qué consiste esa “sensación” de mundo fantástico que destila su lectura.” (Soledad Quereilhac, La Nación, ADN Cultura, 25 de febrero, 2011)

 

2011 Edhasa publica Un yuppie en la columna del Che Guevara

Realiza la versión teatral de Las Islas que se estrena en el Teatro Alvear del Complejo Teatral de Buenos Aires, con dirección de Alejandro Tantanian.

2015 Sudamericana publica su libro de ensayos Facundo o Martín Fierro.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Las Islas. Novela. Buenos Aires, Simurg, 1998
  • El sueño del señor juez. Novela. Buenos Aires, Sudamericana, 2000
  • El secreto y las voces. Novela. Buenos Aires, Norma, 2002
  • Harold Bloom y el canon literario. Ensayo. Buenos Aires, Campo de ideas, 2003
  • La aventura de los bustos de Eva. Novela. Buenos Aires, Norma, 2004
  • El libro de los afectos raros. Cuentos. Buenos Aires, Norma, 2005
  • Don Quijote de la pampa. Ensayo. Buenos Aires, Los libros del Rojas, 2006. (con Rubén Mira)
  • Tiresias. Cuento. Buenos Aires 2033. Norma, 2006
  • El nacimiento de la literatura argentina y otros ensayos. Ensayo. Buenos Aires, Norma, 2006
  • Claves de lectura. Ensayo. Buenos Aires, Norma, 2008
  • Ficciones barrocas. Una lectura de Borges, Bioy Casares, Silvina Ocampo, Cortázar, Onetti y Felisberto Hernández. Ensayo. Buenos Aires, Eterna cadencia, 2010
  • Un yuppie en la columna del Che Guevara. Novela. Buenos Aires, Edhasa, 2011
  • Facundo o Martín Fierro. Ensayo. Buenos Aires, Sudamericana, 2015